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¿No te decides a dónde viajar este verano? Vale, no te preocupes: hemos recopilado una lista con 3 ciudades para visitar en verano que se salen de lo convencional
Lo convencional sigue siendo claramente la playa; y es que es tentador, pero si lo que quieres es algo diferente, si lo que buscas es la oportunidad de sumergirte en la cultura vibrante de algunas de las ciudades más interesantes del mundo, entonces déjanos que compartamos un secreto contigo: las mejores ciudades para viajar en verano son, muchas veces, aquellas en las que durante el resto del año, el clima es frío y los días cortos.
En estas ciudades la llegada del verano es un alivio colectivo: la ciudad entera se vuelca eufórica a las calles, a los parques y a las plazas; se organizan festivales, eventos culturales, exposiciones de arte; se aprovechan los pocos meses de luz y calor del año.
Así que esta es nuestra recomendación para que descubras con Identify App las 3 ciudades para visitar en verano (no convencionales):
Durante la mayor parte del año, Copenhague es una ciudad de días cortos y clima duro, pero en verano la cosa cambia: la llegada del calor provoca un cambio drástico en el ánimo de sus habitantes, y eso se siente en las calles.
Los parques como los Jardines Botánicos (asegúrate de subir a la terraza del invernadero, o Palmehuset), los Jardines de Frederiksberg (a los pies del palacio homónimo, construido en el siglo XVIII), o los Jardines del Castillo de Rosenborg, se tapizan de manteles de picnics y del olor de las populares barbacoas desechables (las venden en la mayoría de los supermercados).
Si quieres combinar el aire libre con lo más auténtico de la cultura danesa, tienes tres posibilidades:
Además de sus espacios verdes, claro, Copenhague es una ciudad extraordinaria en sí misma y no puedes pasar por alto un recorrido por Nyhavn, con sus casas torcidas de colores, que te llevará siguiendo la línea del canal hasta la Ciudad Libre de Christiania, una ex base militar abandonada que una agrupación hippie ocupó en los años 70 y que, desde entonces, convirtió en su propia ciudad comunitaria dentro de la capital.
Aquí podrás dar un paseo por sus callecitas plagadas de murales y grafitis, y alrededor del lago, para sentir el verdadero buen rollo del verano danés y, si te quedas, uno de los mejores atardeceres de la ciudad.
Si el calor llega a ser demasiado, no te preocupes: los canales de Copenhague son algunos de los más limpios del mundo y puedes nadar en prácticamente todos (eso sí, ¡cuidado con los barcos!). Lo mejor: pasar el día en Islands Brygge o alquilar un bote lento para recorrer los canales que atraviesan la zona antigua de la ciudad de mil maneras, así podrás descubrir Copenhague por tu cuenta (y además puedes darte un chapuzón en cualquier momento del paseo).
Para terminar el día con unas vistas impresionantes de Copenhague, tienes dos opciones: la Rundetårn – Torre Redonda, en danés – ubicada sobre la calle peatonal más larga del mundo (presta atención: desde aquí arriba puedes ver la costa de Suecia), y la torre en espiral de la Iglesia de San Salvador, construida a finales del siglo XVI.
¿Qué te parece el plan? ¿Te ha convencido la idea de viajar en verano a Copenhague?
Viajar a Berlín es una buena idea en cualquier época del año; pero viajar en verano a Berlín es una experiencia completamente diferente.
Como en Copenhague, los espacios verdes se llenan de gente relajándose al sol, haciendo pícnic, jugando con sus frisbees o al ping-pong (hay cientos de mesas públicas para jugar por toda la ciudad).
Los mejores parques de Berlín son:
Y esto, aclaramos, solo por nombrar algunos. Si quieres realmente sumergirte en los espacios verdes de Berlín, dirígete al bosque Grunewald, al parque Victoria, al parque público de Friedrichshain o al famoso Tiergarten, ubicado a pasos de la Puerta de Brandemburgo, del Memorial de los Judíos Asesinados en Europa y del edificio del Reichstag, sede del Parlamento Federal Alemán (reserva un lugar para visitarlo y subir a la cima de la cúpula de vidrio, ¡es gratis!).
Ya que estás por la zona, aprovecha para ir hasta la Isla de los Museos, en la que encontrarás, claro, museos: el Museo de Pérgamo, el Museo Antiguo, el Museo Nuevo (vale, que los nombres no son originales pero vale la pena visitarlos), la Galería Nacional y el Museo Bode, además de la impresionante Catedral de Berlín.
Desde aquí, ya que el clima acompaña en verano, puedes caminar unos cuarenta minutos, siguiendo la línea del canal, hasta la East Side Gallery, donde se encuentra la parte más extensa de lo que queda del Muro de Berlín (y un extenso espacio verde a orillas del río Spree donde relajarte después de tanto andar).
Además, al viajar en verano a Berlín tendrás la oportunidad de asistir a un sinfín de festivales, como el festival musical Tempelhof Sounds, el Espectáculo de Fantasía Medieval o el Spandauer Havelfest, solo por nombrar algunos.
Y si los festivales no son lo tuyo y lo que buscas es tomarte una cerveza en un ambiente más relajado, debes visitar alguno de los famosos Biergarten – jardines cerveceros – de Berlín, como el Prater, en Prenzlauer Berg, que funciona de 1837, o el Golgatha, en el parque Victoria.
Suena bien esto de viajar en verano a Berlín, ¿verdad?
Varsovia es una ciudad en la que la historia está muy presente y se asienta en sus calles mezclándose con la modernidad palpitante de una de las grandes capitales europeas.
Como Copenhague y Berlín, Varsovia respira por sus parques:
Y si quieres combinar espacios abiertos con historia, recorre el Cementerio Powazki, fundado en 1790, en el que se han enterrado a más de un millón de personas, entre ellos muchísimos artistas, escritores, músicos, científicos, militares y personalidades polacas de renombre.
Camina por todo lo largo de la costanera del río Vístula antes de sumergirte en el casco histórico, una pequeña zona que condensa varios siglos de historia entre sus estrechos callejones.
Atraviesa la Barbacana, la antigua entrada al casco histórico, para llegar al epicentro de la zona: la Plaza del Mercado, fundada en el siglo XIII, en donde encontrarás el Museo de Varsovia, que cuenta con más de 300 mil objetos relacionados con la capital, el Museo de Literatura Adam Mickiewicz (un ilustre de la literatura polaca) y, en el centro de la plaza, la Sirena Guerrera de Varsovia, el símbolo de la capital. Unas calles más allá, se emplaza el Castillo Real de Varsovia, donde podrás admirar pinturas originales de Rembrandt y de Belloto.
Para terminar con unas vistas impresionantes, dirígete al Palacio de Cultura y Ciencia, un edificio imponente (es el más alto de Polonia) en el que funcionan varias cafeterías, teatros, museos y hasta un cine, y sube hasta el mirador del piso 30 (¡la entrada es gratuita!).
Ya ves, hay muchas más ciudades para visitar en verano de las tradicionales ciudades playeras que, además, suelen estar saturadas por el turismo en esta época del año. Nuestra recomendación a la hora de decidir a dónde viajar en verano es que no te quedes solo con la playa, hay mucho más por ver: ¡anímate a explorar la cultura de todo el mundo de la mano de Identify!
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